Cumpliendo la voluntad testamentaria del escritor, coleccionista y empresario Antonio Ródenas García-Nieto, la Fundación sin ánimo de lucro que lleva su nombre se constituye en Septiembre de 2000, gracias al compromiso y tenaz empeño de los albaceas Juan Haro, escultor, amigo de Antonio y primer presidente del Patronato de la Fundación, y Jesús Iberni, Secretario del Patronato desde el inicio.

Los fines de la Fundación son:

- Publicar y divulgar las creaciones literarias de Antonio Ródenas (labor completada en 2010).

- Alentar el trabajo de escritores, poetas, pintores y escultores mediante la concesión de becas.

- Conservar y difundir la colección de obras arte, a través del préstamo, realización de exposiciones y publicaciones.

La colección consta de doscientas obras, entre pinturas, esculturas, dibujos y grabados que van del tardo-gótico catalán y tablas flamencas hasta el siglo XX, la parte fundamental y de más peso de la colección. A ello se añaden la colección de artes decorativas, cerámica y una extensa biblioteca con más de 9.700 tomos.

Antonio Ródenas, hijo único en una familia acomodada, nace en Madrid en 1922, ciudad en la que fallece en 1997. Empresario de éxito, fundador y principal accionista de la compañía discográfica Hispavox (para la que idea el nombre), delegó pronto la gestión de sus negocios para, en el solitario refugio de su domicilio madrileño, concentrarse con intensidad en sus verdaderas pasiones: la escritura (inédita salvo unos artículos de juventud en la revista literaria Bernia), la lectura metódica y la contemplación de las obras de arte que coleccionaba y que, poblando cada rincón de su casa, constituían su más amado y sincero paisaje, ventanas a través de las cuales se asomaba al mundo.

Sus escritos adoptan la forma de diarios íntimos, crudos, sinceros, con reflexiones profundas y personales sobre el arte y la vida, un proyecto de autobiografía novelada en la que se mezclan realidad y ficción, tal y como hiciera André Gide en "diario de los monederos falsos".

Antonio Ródenas, además de para la literatura, estuvo dotado de sensibilidad receptiva para el fenómeno artístico en todas sus manifestaciones. Apasionado de la música y melómano. Estudioso metódico del teatro y del cine. Tenía el conocimiento y la autoridad de un experto crítico de arte, un juicio certero y un gran sentido selectivo. Amigo sincero y entusiasta de artistas, a los que a menudo compra directamente en el taller, logra reunir un conjunto singular de obras que ayuda a definir la personalidad y particular sentir del coleccionista.

 

© 2017 Fundación Antonio Ródenas García - Nieto. © De las reproducciones autorizadas, VEGAP, Madrid, 2017